Los autobuseros en su artículo aparte.
“Mira dale pa trás, que van saliendo!”
Su mejor salsa suena ahora. El motor de los buses.
“Le voy a agradecer que se corra hacia atrás” el que maneja, dice.
Tres segundos de trayecto, saliendo de la parada.
Le grita al otro pana de él; vamos bajando por fin.
Tres minutos antes se montaban los 7 pasajeros
que ahora van de pie mientras escribo (“Su manera
de querer, me ha robado el corazón”, Sape)
justo después que el “parado” (así se les dice
a los que hacen el trayecto de pie en el bus,
por necesidad de tiempo) subiera al bus
preguntandole al chofer con un tono sumiso ahí:
“¿Ya están todos los estudiantes?”-, el chofér,
ni sobrio ni perezoso le corresponde con un “Sí, son 5Bs”-
a lo que el joven, mientras afloja la plata de la cartera,
pretende que quien le observa no note que venía predispuesto a pagar.
Par de días antes sí le alzamos la voz a uno porque no quería dejar subir al estudiante, estando el bus casi full:
“Son cinco bolívares, ya están todos (7 de los 30 puestos -aprox-) los estudiantes”
Claro, si se monta alguien a robar ahí si se limpian el sudor y ya, ¿no?
Los autobuseros, deberían dar un mejor servicio
y dejar de pagarla con los estudiantes por las medidas
que tome el estado -coughtenemosderechos- respecto a los derechos
de nosotros de pagar un pasaje más económico.
Maltripeo cada vez menos cuando escucho un comentario tipo
“Si no te gusta, agarra taxi” porque sé que pronto esa misma gente
se va a venir humanizando, comprendiendo
que merecemos un presente mejor.
Se trata de lograr una mejor calidad de vida.
La voz de la verdad no calla E L TRÁFICO












